Todo sobre el copyright
EL DESARROLLO de la imprenta, especialmente en Gran Bretaña, tuvo mucho que ver con la sanción de las primeras leyes de protección del derecho de copia o copyright. Este término inglés, que se usa hasta nuestros días, significa algo sutilmente distinto a derecho de autor, aunque en la práctica se usan indistintamente ambas expresiones.
Para los promotores británicos de la protección de los derechos de copia, lo importante no era reivindicar al autor de una obra, sino adjudicar correctamente la ganancia de los ejemplares que se vendían. Los impresores ingleses del siglo XVIII se unieron para proteger su trabajo cuando la situación política y el desarrollo de la alfabetización produjo un fuerte estímulo a la circulación de textos. Hasta ese momento, cuando un opúsculo tenía éxito, decenas de impresores se apuraban a producir copias. Nada se los impedía, ni siquiera la costumbre, heredada de los romanos y trasmitida por los copistas medievales, de copiar libremente obras ajenas. Hasta la definitiva implantación de la imprenta, en el siglo XVII, en el costo de los libros el trabajo de la copia a mano era el principal componente. La reproducción mecánica bajó el costo de producción material, aceleró el proceso de fabricación y difusión del libro, al punto que muchos autores descubrieron que escribir podía ser un negocio.
Pero que un mismo texto fuera impreso y vendido por varios impresores no resultaba buen negocio; los impresores se comprometieron a respetar el trabajo de quien había impreso la primera versión de la obra. Desgraciadamente los impresores extranjeros (incluyendo a escoceses e irlandeses, y ni hablar de los franceses), no fueron consultados, de manera que rápidamente Inglaterra se vio invadida por copias de obras que tenían éxito local, importadas de esos países. (more…)


