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Wednesday, January 7, 2009

Hiperconectados ON / OFF

Posted by Michel on Agosto 20, 2008


 

En Estados Unidos y Canadá casi un 80% de la población es usuaria de Internet, y en Europa casi un 50%. En África es un 5%, en Asia un 15% y en América Latina un 22%. Los números vistos así, sin nada más, ya son de por sí abismales. Pero si vamos allá, y damos por supuesto que tener acceso a Internet es algo bueno, un factor importante de desarrollo social y económico, también debemos ver que en América Latina hay un 76% en Asia un 85% y en África un 95% de la población que está excluida de todo esto. En Estados Unidos y Canadá, casi todas las personas están conectadas y en África casi ninguna.

 

Pero el acceso o no acceso no es la única diferencia. Aquellos que tienen acceso además ya hoy pueden hacer uso de herramientas muy productivas, como el mail, los sitios web, o el teletrabajo.

 

Esto es hoy. Pero la brecha se va a acentuar aún más en el futuro. Según la Ley de Moore, las computadoras continuarán aumentando su potencia, con iguales costos o menores. La ley de Gilder, señala algo similar para la potencia de las telecomunicaciones. Si observamos los datos del “Ejercicio a Diez años”, que publicamos en la página 29, veremos que, en un escenario conservador, las computadoras y la potencia de Internet se multiplicarán por lo menos por 32 en los próximos diez años, . Por ejemplo, una computadora nueva, digamos de julio del 2008, tiene una capacidad de procesamiento entre 1.5ghz y 2.5 ghz y procesa bien programas complejos como Google Earth, aplicaciones gráficas como Photoshop e incluso programas de edición de video, entre otros. Una computadora tendrá, en el año 2018, una potencia mínima de 51 ghz. Es impensable todo lo que podría procesar.

 

Otro ejemplo: una película en DVD apróximadamente ocupa 1GB. Una computadora actual, con un disco de 160GB, ya podría almacenar 160 películas, lo que es un montón. Pero en sólo 10 años una computadora común, tendrá 5 terabytes de capacidad, esto es 5024 gigas, o sea 5024 películas.

 

Pero lo más interesante es que en diez años, Internet ofrecería un ancho de banda para los usuarios hogareños, que será de un mínimo de 20 gbps. Hoy es posible ver un partido de fútbol por Adinet TV, con una calidad aceptable, con una velocidad mínima de 360 kbps, esto es, apróximadamente 0,36 gbps. Está bien claro que los partidos se van a poder ver con muchísima mejor calidad. ¿Pero qué más se podrá hacer?

 

ON / OFF

 

Hace diez años en el mundo prácticamente no se usaba el DVD, recién se había puesto a la venta el primer televisor de plasma, los celulares se usaban sólo para hablar y los usaba poca gente, y el SMS casi no existía.

 

Hace diez años no existía el iPod (fue lanzado a fines del 2001), ni YouTube (fue creado en el 2005), ni Facebook (2004) y Google se acababa de crear (setiembre de 1998).

 

 

Por lo tanto es muy difícil saber cómo va a ser el mundo en diez años, pero no habría que descartar que, en ciertas regiones del mundo, se parezca -al menos en parte- a los Supersónicos. Las videoconferencias, el control remoto del hogar y las redes de información y entretenimiento estarán disponibles para todos aquellos que estén conectados (ON). En el mundo occidental, desarrollado y moderno, sus ciudadanos tendrán computadoras potentes y acceso a Internet de alta potencia, pero también tendrán pequeños dispositivos, teléfonos celulares, minicomputadoras, agendas, o quizás no tengan nada de eso, porque fueron sustituidos por dispositivos que hoy desconocemos.

 

El aumento progresivo de la potencia de las computadoras y de las comunicaciones es de por sí una fuerza de cambio poderosísima. Permite hacer cosas que ya se habían creado pero que requerían de una mayor potencia (ejemplo reciente el de la telefonía por Internet): Permite corregir, mejorar opciones, y de ese modo convertir algo que no era para todo el mundo en algo masivo (por ejemplo, los GPS para uso individual). También permite hacer nuevas combinaciones de dispositivos ya existentes, o directamente inventar dispositivos nuevos, cosas que antes pocos se planteaban porque eran inviables (por ejemplo, lo que hoy es un iPhone, o un Palm Centro).

 

Por lo tanto, algo se puede pronosticar, al menos en lo más general, pero hay otra zona, que es muy difícil de saber que va a pasar. Por aunque parezcan pocos años, 10 años en la revolución digital es un tiempo enorme.

 

La distancia que hay hoy entre quienes acceden a la revolución digital y quienes no, ya es enorme. Si no se operan cambios importantes a nivel global, está distancia será cada vez más grande.

 

Ante la pregunta a Raúl Echeberría (ver entrevista) sobre las posibilidades de futuro de Internet y lo que podía observarse para los próximos diez años, señaló “Hace unos años me invitaron a hablar de temas de Internet y tecnología. La idea era decir que era lo que iba a suceder dentro de diez años. Hice el ejercicio de analizar qué habíamos pronosticado diez años atrás y ver qué se había cumplido hoy. En aquel entonces, cuando uno miraba diez años hacia atrás había una realidad totalmente diferente a la que existía en ese momento. No solo en tecnología, sino además en el contexto mundial. La única conclusión segura que se puede sacar es que no tenemos ni idea de lo que va a suceder dentro de diez años. Lo que es claro es que el único paradigma que existe es que no hay paradigmas”.

 

Ante la insistencia, Echeberría optó por describir algunas tendencias generales que se están observando y que hay probabilidades que se cumplan de acá a diez años (algunas antes, otras quizás un poco después).

 

Motores de búsqueda + GPS

 

Va surgir de la combinación de las herramientas de búsqueda, con el georeferenciamiento. Eso ya se ve. Va a ser cada vez más común tener un dispositivo en el auto que tenga un GPS y en el que en lugar de decirle a que calle voy, le diré que quiero ir a un restorán de comida italiana, que no cueste más de US$20 por persona y el sistema me va a dar algunas indicaciones de cómo llegar a un restorán cercano.

 

Multilingualismo

 

Otra área que probablemente va a tener mucho desarrollo va a ser la relacionada con el multilingüalismo, con la traducción. Me refiero a herramientas que permitan, por ejemplo, que dos personas puedan chatear en diferentes idiomas. O que se puedan acceder a sitios web, y a diferentes aplicaciones, sin necesidad de que esos sitios hayan sido previamente traducidos a diferentes idiomas. O que una persona envíe un SMS en español y que otra lo reciba en inglés. Hay investigaciones muy desarrolladas en este tema, basadas en modelos matemáticos.

 

Lo potencia de esto es que dos personas que hablan diferentes idiomas, podrían por medio de Internet, comunicarse. Hoy existe la plataforma para comunicarse, pero persiste la barrera idiomática. Esto me hace pensar que debe haber mucha gente trabajando en herramientas que permitan superar esta barrera, porque además hay un negocio real en esto.

 

Reconocimiento de voz

 

Las aplicacioes de reconocimiento de voz, si bien son tecnologías que hoy son muy conocidas, todavía no son de suficiente consumo popular. También tiene que ver con la convergencia de los dispositivos. En la medida que el reconocimiento de voz sea más potente, y permitirá darle órdenes a los dispositivos en lenguaje coloquial. El tamaño del dispositivo no será un obstáculo.

 

Manejo remoto del hogar y la oficina

 

Otra de las tendencias es la del control remoto de los dispositivos a través de Internet. Ya está hecha, ya existe, pero no tiene un uso popular todavía. Hay gente que ya lo hace, que sale del trabajo y enciende remotamente la calefacción de su casa, y entonces llega y tiene la casa calentita, o tiene el agua caliente para el mate o el café pronto.

 

Holografía

 

Es algo medio fantasioso lo que voy a decir, pero creo que para el 2018 vamos a tener aplicaciones de holografía. Va a producirse un cambio de paradigma muy fuerte.

 

Seguimos calculando el IVA multiplicando celdas en una planilla de cálculo. Es como que el éxito del viejo Lotus 123 nos persiguiera. Le decimos a la máquina dame el K9 x A17, cuando en realidad lo que queremos decirle es “Dame el IVA”. Que la comunicación con el dispositivo no sólo sea en un lenguaje más coloquial y realmente sea una comunicación de voz, sino que la capacidad de interpretación sea mayor. Que sea más abstracta y no tan basada en la característica de los datos. Porque uno lo que quiere no es manejar celdas, sino que lo que quiere es manejar conceptos. Eso, combinado con herramientas de reconocimiento de voz, y herramientas holográficas, que te permitan ver, en una realidad tridimensional tus datos, para mí es el futuro.

 

En el mundo occidental, altamente desarrollado, Internet seguramente crecerá en usuarios, mejorará su seguridad y surgirán múltiples aplicaciones. Es el mundo de los hiperconectados. Pero hay otra parte del mundo que está quedando afuera. Hay quienes no tienen ningún tipo de acceso, hay otros que corren riesgos de quedar desconectados por colapsos parciales, y hay otros que corren el riesgo de violación a su privacidad. Los siguientes son algunos ejemplos del lado oscuro de Internet.

 

El error del DNS

 

A comienzos de julio de 2008 se dio a conocer un error, o “bug”, como se dice en la jerga informática, en el funcionamiento de Internet. El experto en seguridad, Dan Kaminsky, comunicó el error a CERT, una organización especializada en problemas de seguridad. El CERT coordinó en secreto, con empresas de tecnología y con grandes empresas mundiales, la corrección de este error y creo parches o “patchs”, para corregir el problema.

 

Los sitios web en realidad tienen dos nombres. Uno es el nombre que todos recordamos, como por ejemplo www.diarioelpais.com.uy, y el otro es el nombre técnico, llamado dirección IP, que en realidad es un número. El error lo que permite, según Kaminsky, es hacer creer a alguien que ingresó a un sitio con cierto nombre común, pero en realidad fue redireccionado hacia a un sitio incorrecto, y no al verdadero.

 

Raúl Echeberría señaló que “Es un error viejo. Ahora se le dio mucho énfasis, pero es un error que estaba reportado desde hace años”. Luego explicó “No estoy diciendo que se trataba de algo muy serio a lo que nadie prestaba atención. La comunidad técnica trabaja en muchos temas al mismo tiempo, siguiendo naturales prioridades. Cuando este tema se hizo público, automáticamente se hizo más prioritario resolverlo”.

 

Colapsos parciales

 

En el año 1995, Bob Metcalfe, inventor del sistema de conectividad Ethernet, predijo en una columna en una revista de computación que en el correr del siguiente año Internet iba a colapsar. Si eso no ocurría, dijo que se comería sus palabras. Un año después, Internet no había colapsado. En 1997, durante una conferencia, Metcalfe rompió en pedazos una copia de su artículo, lo mojó con un líquido, hizo una pasteta, y se lo comió. Pero antes de eso, dijo que Internet como red global no había caído, pero había sufrido colapsos parciales.

 

Un ejemplo relativamente reciente de colapso parcial fue el de un grave fallo en los servidores DNS de la entidad pública Esnic, que hizo caer Internet en España. Según una noticia del diario El mundo del 30/8/2006 “Ningún sitio web con extensión “.es” fue accesible durante alrededor de dos horas y media en Internet”.

 

Echeberría recuerda que “hace dos años, se rompió un cable submarino y dejó parcialmente sin Internet a decenas de millones de usuarios en el norte de América del Sur y parte de América Central”.

 

Ataque masivo

 

Existe una modalidad de ataque contra sistemas informáticos que se conoce como DDoS, Distributed Denial Of Service Attack, que son ataques distribuidos, que sobrecargan los servidores con trabajo, consultas y hacen que el servidor o el ancho de banda de la comunicación colapse. Es como si a una persona le tiraran pelotas para que agarre, desde todos lados.

 

El sistema DNS (ver antes el error del DNS) hasta el año 2002 se basaba en trece servidores, que eran los responsables de hacer funcionar el sistema. En octubre del 2002 estos servidores fueron víctimas de un DDoS, lo que provocó que 9 de los 13 servidores se cayeran. Si hubieran caído los 13, habría caído Internet. Quizás por unos pocos minutos, pero habría caído.

 

A partir de ese episodio el sistema fue cambiado y hoy existen miles de servidores DNS en todo el mundo y además existen respaldos con servidores espejo.

 

El “jueves negro”

 

Una vez Internet, cuando aún era Arpanet, se cayó totalmente. Ocurrió el 2 de noviembre de 1988, cuando Robert Morris, un joven de 23 años, estudiante de la Universidad de Cornell, envió un virus en la modalidad “gusano” desde el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT).

 

Cayeron unos 6.000 servidores, entre ellos los de la NASA, el Pentágono, las Universidades de Berkeley, Stanford y Princeton, el MIT, el Lawrence Livermore National Laboratory y la red del Ejército. El 3 de noviembre de 1988 se conoce como el “jueves negro”. Por más de una semana Internet no funcionó.

 

En 1990 Morris fue condenado y sentenciado a tres años de libertad vigilada, 400 horas de servicio comunitario. Debió pagar una multa de US$ 10.050.

 

A raíz de este episodio se creo CERT, organización encargada de velar por la seguridad de Internet.

 

 Vía: El Pais Digital

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